El batabatacha

Autor: Ricardo Caicedo Publicado en: Información general

Entre los tés oscuros japoneses, el batabatacha es el más similar a uno chino.

Esto es tanto en sabor como en el proceso de fermentación.

El batabatacha (バタバタ茶) proviene de la prefectura de Toyama, especialmente en la ciudad de Asahi.

Su proceso vino a Japón desde China, aunque no se sabe con exactitud cuando sucedió.

Las hojas del batabatacha son de color café oscuro, como si fuera un té verde tostado.

No están enrolladas, se trata de hojas de bancha que se encuentran un poco arrugadas y con una superficie áspera.

El aroma es amaderado y húmedo. Recuerda al musgo.

¿Cómo se procesa el batabatacha?

Se cosechan hojas maduras (bancha) y se hierven hasta que pierden su color verde.

Después se dejan secar bajo la sombra por medio día.

El proceso de fermentación se hace en una caja de madera cuadrada. Las hojas se comprimen y la temperatura se controla para que no pase de los 60 grados centígrados.

En este proceso el hongo koji cumple un papel importante. Recordemos que el koji también se utiliza para la producción del sake, de la salsa de soya, y del miso.

La fermentación dura aproximadamente un mes.

Luego, se vuelven a secar las hojas a la sombra por medio día, y finalmente se secan bajo el sol por dos o tres días.

Como dato curioso, el batabatacha es un té muy rico en vitamina B12.

Cómo preparar el batabatacha

Si se prepara de la forma tradicional, el batabatacha adquiere una capa de espuma, como si se tratara del matcha.

Se hierve un litro de agua con aproximadamente 6 gramos de batabatacha, por lo menos 10 minutos.

El té luego se sirve en una taza llamada gorohachi (五郎八), que es más pequeña que una taza de matcha normal.

Después se le añade un poco de sal, y se bate con un instrumento que se llama batabatachasen.

El nombre de este té proviene del sonido que se emite al batirlo.

Personalmente prefiero no agregarle sal. Aunque desafortunadamente, la sal es clave para sacarle espuma.

Lo he preparado con múltiples infusiones cortas, al estilo chino, y el sabor es muy agradable.

Tiene dulzura, no es amargo ni astringente, y se siente la madera húmeda, así como un toque de sabor mentolado.

A mí me parece que es el té oscuro japonés con mejor sabor, desde que sea sin sal.

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