Nuestros Proveedores

Kyoto Obubu Tea Farms

Esta compañía fue fundada por Akihiro Kita y Yasuharu Matsumoto. Akihiro es el granjero de té principal, mientras Yasuharu es un instructor de té japonés certificado, y  se encarga de la administración y mercadeo.

Los cultivos están ubicados en Wakuza, Kyoto. Todos los tés hechos en esta zona reciben el título de Ujicha (té de Uji), el cual es nada más y nada menos que uno de los tés regionales de mayor calidad y fama en Japón.

Akihiro KitaYasuharu Matsumoto

 

The Kurihara Family Tea Garden

La familia Kurihara ha estado en la industria del té desde 1922. Cuatro generaciones después, es el turno de Kippei Kurihara junto con sus hijos Yuji y Akio de mantener viva la tradición.

Además de ser especialistas en la producción de gyokuro, son una de las pocas compañías que hacen té negro japonés. Akio también ha ganado 4 veces la competencia de enrrollar hojas de té a mano.

Los cultivos están en el pueblo de Yabemura, en la prefectura de Fukuoka. El té de esta región se conoce como Yamecha (té de Yame), y es también muy reconocido en Japón.

Kurihara Akio y Yuji

Sugimoto Seicha

Esta compañía de té fué fundada en 1944 y vende té de la prefectura de Shizuoka. Esta prefectura es la número uno en Japón en términos de cantidad de producción de té.

Bajo su marca Sugimoto America vende al mercado internacional. Estados Unidos es su mayor comprador.

Hiroyuki Sugimoto está al mando de la empresa. Ha recibido varios premios, tanto como catador de té, como de reconocimiento a la calidad del té que vende la empresa.

A su lado está su esposa Kazue, maestra del arte de temomi (proceso tradicional de enrrollar el té a mano). Ha presentado dos veces su té enrrollado a mano al palacio imperial.

Sus dos hijos, Masaaki y Kyohei, también trabajan en la compañía. El primero en Japón y el segundo en Estados Unidos.

Sugimoto Seicha cuenta con algunos tés orgánicos, y otros  con reconocimiento de la Naciones Unidas como Globally Important Agricultural Heritage System (GIAHS).

Esto se debe a la práctica del chagusaba, una forma de cultivo sostenible donde se tienen pastales cerca a los cultivos de té y se protege su biodiversidad.